¿Cómo hemos podido llegar a esto? A qué, os preguntareis. Y yo os digo: ¡A esto! ¿Es que no lo veis? A que lo blanco se ha hecho negro y lo negro… ¡áun más negro! Si aún seguis despistados, lo entiendo, pero me estoy dejando llevar por la furia - que es roja pero no del modo mediático al que se le está dando bombo - y el estrés de los exámenes. Por ello, dejemos tal furia a un lado y analicemos hechos puntuales a uno y otro lado del planeta, y centrados en este.
Según la teoría colonialista en la que aún seguimos sumergidos, Europa es el epicentro del mundo, el eje por el que todo gira. Para no dar matizaciones que no vienen a cuento, incluiremos a los Estados Unidos de America dentro de Europa, periféricos al continente como Gran Bretaña, o las Canarias. El mundo pues se rige y controla desde ese punto central del mapa, y es ahí donde, según las fidedignas teorías de la economía de Mercado, todo debe tomar partido bajo las reglas de su juego. Por lo tanto, y sin acercarme a ninguna pincelada adhocrática, el Bienestar tiene que comenzar desde este punto Cero en el que el mundo occidental vive.
Si todo lo mencionado anteriormente, con tintes puramente irónicos (pero respetuosos y con el sano propósito de la comicidad, para no herir a las masas adyacentes que lean este humilde blog) es cierto, las políticas monetarias y fiscales deberían no sólo dar ejemplo, sino aportar un bienestar real en el sentimiento global de la sociedad. Es ahora cuando la tormenta se avecina: ¡la crisis!. La virulenta crisis ante la que, como en Fuenteovejuna, las políticas de los países deberían aunar fuerzas y paliar lo que su fidedigno sistema dte mercado ha creado. Así pues, ahora más que nunca, la política económica debería estar al pié del cañon, ¿no es cierto?
He vuelto a la furia y al estrés, sólo de pensar que lo normativo y lo positivo vuelven a tener aquí un ejemplo de catástrofe humana. Quienes en teoría tienen la respuesta y la solución, en este momento, son los que escuchan a Pepito Grillo - a Keynes, quiero decir - como mínimo, y digo esto porque viendo el planteamiento social que hay, ni me atrevo a decir la solución que creo que está en mi mente, y creo también que vosotros sabeis que tengo (sí sí, no diré intervencionismo. No por ahora porque no tengo medios para huir con el petate y cruzar los Pirineos). Volviendo al asunto que nos concierne… ¡eso es! ¡Acudamos al laborismo y a la socialdemocrácia! ¿No…? Ah no, el laborismo inglés está encargado de comprar cocinas con los fondos públicos. Bueno, no perdamos la calma, en España quizás… ah, que tampoco. El PSOE - que a veces ya cuestiono la O - ha tenido la acertada idea de pedir un aumento de impuestos sólo para las familias de mayor renta. ¿¡Y en vez de pactar con el único partido de Izquierdas del Congreso pacta con CIU? A dónde vamos a llegar… ah sí, ya sé. Llegaremos a un Parlamento Europeo lleno de populares - los que piden beneficios para el sector de los yates, porque es bueno para combatir la crisis - partidos democristianos… e incluso un partido Anti-islámico, válgame Allah.
¿Cuáles son los planteamientos de política económica que estos señores pueden aportar al panorama en el que vivimos? Porque si la izquierda y no es izquierda, la que verdaderamente lo es se ha hecho víctima del voto útil (siendo más útil lo que está más lejos de la izquierda, que parece que vuelva a sonar a cantos bolcheviques y eso da miedo social) y la derecha cuando no está criticando se codea con esos que ya no son tan de izquierda… ¿a dónde vamos a llegar?
De hecho, ya hemos llegado. Los dos sistemas que conviven se han convertido en víctima y verdugo, y las políticas lógicas y acordes con cada ideal son ya mera teoría a estudiar en las aulas. La propia codicia del Ser Humano y los ciclos económicos ya no atienden a razones, y yo quiero correr muy lejos y esconderme debajo de una roca. Pero como no puedo, seguiré estudiando para el menos tener la mente limpia por más tiempo, y que dure así lo que Dios y el colonialismo permitan. Ameen.


Es muy común atribuir etiquetas y clichés preestablecidos, marcas de cosecha social. Colores, banderas, himnos y escudos son los más lógicos a la hora de crear un marco de definición dentro de las masas, ¿pero qué hay de las concepciones infundadas por simples silogismos y la rapidez con la que la sociedad sabe, mejor que nadie, señalar con el dedo antes de tiempo?
Una mañana que aún lloraba el fin del invierno, 20 mandatarios se reunían en Londres, para intentar convencer, e incluso a autoconvencerse, de lo que ya ni ellos mismos se creen. Esos mandatarios se hacían fotos, como ya hemos dicho, en Londres… y mientras tanto Londres se hacía dueña de sus calles. Los londinenses aclamaban con voz y rebeldía que aquella farsa no era creible, y que no pensaban quedarse de brazos cruzados. Esto no era lo que en otras ocasiones muchos calificaron de “un puñado de rojos antisistema”, no. Ahora además de aquellos espíritus rebeldes, otros grupos se han unido. Y Londres, ha dejado de creer en el capitalismo.
El Fondo Monetario Internacional sacó a la luz la primavera del pasado año su resolución sobre la nueva distribución de votos en los países miembros. Esto es, una modificación en balanza de los porcentajes que cada país tiene como peso en sus decisiones. Según el análisis de los medios esta nueva distribución le daba al fin más peso a los países emergentes y la mayor importancia en cuanto a cambios la recibía Brasil. ¿Pero es realmente esto algo que calle a las masas? ¿La población cree aún que el FMI es la Calcuta de la Economía Internacional? EL FMI es, como otras tantas cosas, la fecunda mano invisible de lo que aún muchos quieren sostener como verdad única. Y lo más triste es que aún no somos conscientes de su funcionamiento.


Aunque muchos revolucionarios parecen ser los únicos por haber tenido un hueco en la Historia conocida, qué sería de sus ideas e innovaciones sin el trabajo de los ciudadanos de a pie que lucharon con sudor y sangre, bien en guerras de armas o bien en guerras de ideas, como tú. Porque hay que recordar a los primeros, pero también a sus seguidores, aquellos que para nosotros son los primeros que le dieron la vuelta al pensamiento político y económico. Gente como tú legalizó la injusticia ilegal, sangró tras la opresión y no se calló ante la injusticia. Gente como tú dieron grandes cambios, y seguro que ahora te quejarás de que ya no hacemos nada. Gente como tú, y especialmente tú, sois los que me dais la razón y la esencia de mi ser, como persona, como crítica, como idealista. No todo ha sido malo, porque si bien lo más importante ha sido un camino de espinas, he encontrado en dónde apoyarme y aferrarme, sé bien que gracias a tí.
Según la definición que encontramos en
Es el típico tópico, es lo que más suena en los medios en estos días. El ejército israelí está “combatiendo contra el terrorismo” según ellos para “defender a su país del peligro que les causa”, también según ellos. Mientras tanto, los organismos internacionales dicen con la boca pequeña que el ataque hacia Gaza está siendo desmesurado y con diferencia de fuerzas, y la población está saliendo a la calle para gritar en solidaridad con el pueblo palestino. Menos E.E.U.U. y la propia Israel, todos dicen ser solidarios con la evidente injusticia y presión de poder.


